Los Nenufares

Los Nenufares
El que tiene imaginación con qué facilidad saca de la nada un mundo

domingo, 14 de marzo de 2010

muñecas broches

Os las presento así mejor, por que si lo hago una a una va a ser un poco pesado, según vaya haciendo, iré poniendo pero en grupitos como ahora.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Enfermera

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BROCHES

Pues nada, aqui estamos con algo nuevo para mi, broches de muñequitas, hice una para un regalo, y llevo dos semanas sin parar de hacer porque por suerte todo el mundo quiere una, iré poniendo todas las que haga, esta es una brujita, es la que más ha gustado, espero que no se acabe la racha.Posted by Picasa

jueves, 4 de marzo de 2010

Meninas

Bueno, más un intento, tiene demasiado trabajo, y luego no se ve bién el resultado, porque lleva papel, purpurina, y transparencias que no se aprecian, si no consigo arreglarlo, no se que uso le daré, ya veremos.

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lunes, 22 de febrero de 2010

Mi tienda en artesanum

Me he animado a poner cosas en artesanum, espero que sirva para algo, ultimamente está todo muy parado.

domingo, 14 de febrero de 2010

Curso medelado

Este es el resultado de un dia de trabajo, con unas explicaciones increibles, estoy feliz con el resultado, oviamente hay que mejorarlo, pero para ser el primero, solo le falta un nombre, ahora tengo que hacer los de la comunión.
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jueves, 11 de febrero de 2010

Cerrado por baja

Pues nada, a la porra los encargos, comuniones...una mala caida y brazo roto, por lo menos el bebé está bién, pero ahora dos mesecitos sin fimear, habrá que aguantarse.

*] al soplo de sus labios entreabiertos. [*]
15
¡Oh, quién así, pensaba, dejar pudiera deslizarse el tiempo! [
*] ¡Oh, si las flores duermen, qué dulcísimo sueño!
Gustavo Adolfo BecquerPosted by Picasa

CARTAS LITERARIAS A UNA MUJER
CARTA I
En una ocasión me preguntaste:
-¿Qué es la poesía?
¿Te acuerdas? No sé a qué propósito había yo hablado algunos momentos antes de mi pasión por ella.
-¿Qué es la poesía? -me dijiste.
Yo, que no soy muy fuerte en esto de las definiciones te respondí titubeando:
-La poesía es..., es...
Sin concluir la frase, buscaba inútilmente en mi memoria un término de comparación, que no acertaba a encontrar.
Tú habías adelantado un poco la cabeza para escuchar mejor mis palabras; los negros rizos de tus cabellos, esos cabellos que tan bien sabes dejar a su antojo sombrear tu frente, con un abandono tan artístico, pendían de tu sien y bajaban rozando tu mejilla hasta descansar en tu seno; en tus pupilas húmedas y azules como el cielo de la noche brillaba un punto de luz, y tus labios se entreabrían ligeramente al impulso de una respiración perfumada y suave.
Mis ojos, que, a efecto sin duda de la turbación que experimentaba, habían errado un instante sin fijarse en ningún sitio, se volvieron entonces instintivamente hacia los tuyos, y exclamé, al fin:
-¡La poesía..., la poesía eres tú!
¿Te acuerdas? Yo aún tengo presente el gracioso ceño de curiosidad burlada, el acento mezclado de pasión y amargura con que me dijiste:
-¿Crees que mi pregunta sólo es hija de una vana curiosidad de mujer? Te equivocas. Yo deseo saber lo que es la poesía, porque deseo pensar lo que tú piensas, hablar de lo que tú hablas, sentir con lo que tú sientes; penetrar, por último, en ese misterioso santuario en donde a veces se refugia tu alma y cuyo umbral no puede traspasar la mía.
Cuando llegaba a este punto se interrumpió nuestro diálogo. Ya sabes por qué. Algunos días han transcurrido. Ni tú ni yo lo hemos vuelto a renovar, y, sin embargo, por mi parte no he dejado de pensar en él. Tú creíste, sin duda, que la frase con que contesté a tu extraña interrogación equivalía a una evasiva galante.
¿Por qué no hablar con franqueza? En aquel momento di aquella definición porque la sentí, sin saber siquiera si decía un disparate. Después lo he pensado mejor, y no dudo al repetirlo; la poesía eres tú. ¿Te sonríes? Tanto peor para los dos. Tu incredulidad nos va a costar: a ti, el trabajo de leer un libro, y a mí, el de componerlo.
¡Un libro! -exclamas, palideciendo y dejando escapar de tus manos esta carta-. No te asustes. Tú lo sabes bien: un libro mío no puede ser muy largo. Erudito, sospecho que tampoco. Insulso, tal vez; mas para ti, escribiéndolo yo, presumo que no lo será, y para ti lo escribo.
Sobre la poesía no ha dicha nada casi ningún poeta; pero, en cambio, hay bastante papel emborronado por muchos que no lo son.
El que la siente se apodera de una idea, la envuelve en una forma, la arroja en el estudio del saber, y pasa. Los críticos se lanzan entonces sobre esa forma, la examinan, la disecan y creen haberla entendido cuando han hecho su análisis.
La disección podrá revelar el mecanismo del cuerpo humano; pero los fenómenos del alma, el secreto de la vida, ¿cómo se estudian en un cadáver?
No obstante, sobre la poesía se han dado reglas, se han atestado infinidad de volúmenes, se enseña en las universidades, se discute en los círculos literarios y se explica en los ateneos.
No te extrañes. Un sabio alemán ha tenido la humorada de reducir a notas y encerrar en las cinco líneas de una pauta el misterioso lenguaje de los ruiseñores. Yo, si he de decir la verdad, todavía ignoro qué es lo que voy a hacer; así es que no puedo anunciártelo anticipadamente.
Sólo te diré, para tranquilizarte, que no te inundaré en ese diluvio de términos que pudiéramos llamar facultativos, ni te citaré autores que no conozco, ni sentencias en idiomas que ninguno de los dos entendemos.
Antes de ahora te lo he dicho. Yo nada sé, nada he estudiado; he leído un poco, he sentido bastante y he pensado mucho, aunque no acertaré a decir si bien o mal. Como sólo de lo que he sentido y he pensado he de hablarte, te bastará sentir y pensar para comprenderme.
Herejías históricas, filosóficas y literarias, presiento que voy a decirte muchas. No importa. Yo no pretendo enseñar a nadie, ni erigirme en autoridad, ni hacer que mi libro se me declare de texto.
Quiero hablarte un poco de literatura, siquiera no sea más que por satisfacer un capricho tuyo, quiero decirte lo que sé de una manera intuitiva, comunicarte mi opinión y tener al menos el gusto de saber que, si nos equivocamos, nos equivocamos los dos; lo cual, dicho sea de paso, para nosotros equivale a acertar.
La poesía eres tú, te he dicho, porque la poesía es el sentimiento, y el sentimiento es la mujer.
La poesía eres tú, porque esa vaga aspiración a lo bello que la caracteriza, y que es una facultad de la inteligencia en el hombre, en ti pudiera decirse que es un instinto.
La poesía eres tú, porque el sentimiento, que en nosotros es un fenómeno accidental y pasa como una ráfaga de aire, se halla tan íntimamente unido a tu organización especial que constituye una parte de ti misma.
Ultimamente la poesía eres tú, porque tú eres el foco de donde parten sus rayos.
El genio verdadero tiene algunos atributos extraordinarios, que Balzac llama femeninos, y que, efectivamente, lo son. En la escala de la inteligencia del poeta hay notas que pertenecen a la de la mujer, y éstas son las que expresan la ternura, la pasión y el sentimiento. Yo no sé por qué los poetas y las mujeres no se entienden mejor entre sí. Su manera de sentir tiene tantos puntos de contacto... Quizá por eso... Pero dejemos digresiones y volvamos al asunto.
Decíamos ¡Ah, sí, hablábamos de la poesía!
La poesía es en el hombre una cualidad puramente del espíritu; reside en su alma, vive con la vida incorpórea de la idea, y para revelarla necesita darle una forma. Por eso la escribe. En la mujer, sin embargo, la poesía está como encarnada en su ser; su aspiración, sus presentimientos, sus pasiones y Destino son poesía: vive, respira, se mueve en una indefinible atmósfera de idealismo que se desprende de ella, como un fluido luminoso y magnético; es, en una palabra, el verbo poético hecho carne.
Sin embargo, a la mujer se la acusa vulgarmente de prosaísmo. No es extraño; en la mujer es poesía casi todo lo que piensa, pero muy poco de lo que habla. La razón, yo la adivino, y tú la sabes. Quizá cuanto te he dicho lo habrás encontrado confuso y vago. Tampoco debe maravillarte. La poesía es al saber de la Humanidad lo que el amor a las otras pasiones. El amor es un misterio. Todo en él son fenómenos a cual más inexplicable; todo en él es ilógico, todo en él es vaguedad y absurdo.
La ambición, la envidia, la avaricia, todas las demás pasiones, tienen su explicación y aun su objeto, menos la que fecundiza el sentimiento y lo alimenta.
Yo, sin embargo, la comprendo; la comprendo por medio de una revelación intensa, confusa e inexplicable.
Deja esta carta, cierra tus ojos al mundo exterior que te rodea, vuélvelos a tu alma, presta atención a los confusos rumores que se elevan de ella, y acaso la comprenderás como yo.Posted by Picasa
Gustavo Adolfo Becquer

martes, 9 de febrero de 2010

San valentin dos

RIMA XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo?

Gustavo Adolfo Becquer

jueves, 4 de febrero de 2010

San Valentin

Ya se acerca el día, empieza a llenarse todo de corazones, yo he hecho unos cuantos, a ver si hay suerte y se venden bien, quedan monos, pero hay que mejorarlos.

miércoles, 27 de enero de 2010

EuroClay Carnival España 2010!!!!

Por fin empieza, a llenar la hucha, tengo unas ganas locas.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

BOTELLAS DE LA ESPERANZA

http://www.bottlesofhope.org/.

Visitar esta página, es realmente bonita la historia, haber de que manera se puede ayudar, leeros como distribuir, mi traducción no ha sido muy buena, si alguien me puede esplicar bién como se hace, que me lo diga, me apetece un montón.

viernes, 27 de noviembre de 2009

EL JARDINERO









El jardinero

El servidor: —¡Oh, Reina, ten piedad de tu servidor!
La Reina: —Terminó ya la asamblea, y todos mis servidores se han ido. ¿Por qué vienes tan tarde?
El servidor: —Mi hora llega cuando la de los demás ha pasado. Dime qué trabajo ordenas al último de tus servidores.
La Reina: —¿Qué puedo ordenarte, si es tan tarde
El servidor: —Hazme jardinero de tu jardín.
La Reina: —¿Qué locura es ésta?
El servidor: —Renunciaré a cualquier otra tarea, abandonaré al polvo mis lanzas y mis espadas. No me envíes a lejanas cortes. No me pidas nuevas conquistas: hazme jardinero de tu jardín.
La Reina: —¿Y en qué consistirá tu servicio?
El servidor: —En llenar tus ocios. Conservaré fresca la hierba del sendero por donde vas cada mañana y donde, a cada paso tuyo, las flores deseosas de morir bendicen el pie que las pisa. Te meceré entre las ramas del septaparna mientras la luna, apenas levantada en la noche, intentará besar tu vestido a través de las hojas. Llenaré con aceite perfumado la lámpara que arde junto a tu lecho y adornaré tu escabel con maravillosas pinturas de azafrán y sándalo.
La Reina: —¿Y cuál será tu recompensa?
El servidor: —Que me des permiso para tener entre mis manos tus pequeños puños, que parecen capullos de loto, y para rodear tus brazos con cadenas de flores; que pueda teñir las plantas de tus pies con el zumo encarnado de los pétalos de ashoka, y recoger, con un beso, la mota de polvo que pueda posarse en ellos.
La Reina: —Tus ruegos han sido escuchados.
Serás el jardinero de mi jardín.


Tagore

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Soledad


Sentado en la puerta de mi cabaña
canto en voz baja.

La mañana, a mis pies,
me mira con sus puros ojos de doncella.
Por el camino ríen y cantan los enamorados.

¡Y nadie viene a acompañarme!

Sentado a la puerta de mi cabaña
sueño a las nubes.

El mediodía me contempla con sus quietos ojos.
En la floresta dorada se miran los amantes.

¡Y nadie viene a acompañarme!

Sentado a la puerta de mi cabaña callo, nostálgico.
La tarde me mira con sus ojos de cervato.

Hacía el río, en la penumbra morada,
se esfuman las parejas.

¡Y nadie viene a acompañarme!

Sentado a la puerta de mi cabaña
suspiro y estoy triste.

La noche me mira con sus ojos estrellados.
En el aire cálido palpitan
besos y caricias.

¡Y nadie viene a acompañarme!

R.Tagore
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sábado, 7 de noviembre de 2009

PÁJAROS PERDIDOS


1Pájaros perdidos de verano vienen a mi ventana, cantan,y se van volando.Y hojas amarillas de otoño, que no saben cantar, aletean y caen en ella, en un suspiro.
2Vagabundillos del universo, tropel de seres pequeñitos,¡dejad la huella de vuestros pies en mis palabras!
3Para quien lo sabe amar, el mundo se quita su careta deinfinito. Se hace tan pequeño como una canción, como unbeso de lo eterno.
4Las lágrimas de la tierra le tienen siempre en flor su sonrisa.
5El desierto terrible arde todo por el amor de una yerbecita; y ella le dice que no con la cabeza, y se ríe, y se vavolando...
6Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
7En tu camino, agua bailarina, la arena te pordiosea tu canción y tu fuga. ¿No quieres tú cargarte con la coja?
8Tu cara anhelante persigue mis sueños como la lluvia por la noche.
9Una vez, soñamos los dos que no nos conocíamos. Y nos conocíamos. Y nos despertamos a ver si era verdad que nos amábamos.
10Como el anochecer entre los árboles silenciosos, mi pena,callándose, callándose, se va haciendo paz en mi corazón.
11No sé qué dedos invisibles sacan de mi corazón, como una brisa ociosa, la música de las ondas.
12-Mar, ¿qué estás hablando?-Una pregunta eterna.-Tú, cielo, ¿qué respondes?-El eterno silencio.
13¡Oye, corazón mío, los suspiros del mundo, que está queriendo amarte!
14El misterio de la vida es tan grande como la sombra en la noche. La ilusión de la sabiduría es como la niebla del amanecer.
15No te dejes tu amor sobre el precipicio.
16Me he sentado, esta mañana, en mi balcón, para ver el mundo. Y él, caminante, se detiene un punto, me saluda y se va.
17Menudos pensamientos míos, ¡con qué rumor de hojas suspiráis vuestra alegría en mi imaginación!
18Tú no ves lo que eres, sino su sombra.
19¡Qué necios estos deseos míos, Señor, que están turbandocon sus gritos sus canciones! ¡Haz Tú que solo sepa yoescuchar!
20No soy yo quien escoge lo mejor, que ello me escoge a mí.
21Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces, amanece; ¿por qué susurra el viento del sur entre las hojas recién nacidas? Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces, la medianoche entristece con nostálgico silencio a las estrellas?

22Sé que esta vida, aunque no madure el amor, no está perdida del todo.

23¡No sea yo tan cobarde, Señor, que quiera tu misericordia en mi triunfo, sino tu mano apretada en mi fracaso!
R.Tagore

jueves, 5 de noviembre de 2009

El Último viaje


Sé que en la tarde de un día cualquiera el sol me dirá su último adiós, con su mano ya violeta, desde el recodo de occidente. Como siempre habré musitado una canción, habré mirado una muchacha, habré visto el cielo con nubes a través del árbol que se asoma a mi ventana. Los pastores tocarán sus flautas a la sombra de las higueras, los corderos triscarán en la verde ladera. que cae suavemente hacía el río; el humo subirá sobre la casa de mi vecino... Y no sabré que es por última vez... Pero te ruego, Señor: ¿podría saber antes de abandonarla, por qué esta tierra me tuvo entre sus brazos? Y, ¿qué me quiso decir la noche con sus estrellas? Y mi corazón, ¿qué me quiso decir mi corazón? Antes de partir, quiero demorarme un momento, con el pie en el estribo, para acabar la melodía que vine a cantar. ¡Quiero que la lámpara esté encendida para ver tu rostro, Señor! Y quiero un ramo de flores para llevártelo, Señor, sencillamente.
R.Tagore
Alex, muchas felicidades.

miércoles, 7 de octubre de 2009

COLGANTE FLOR



El hogar


Andaba yo solo por el camino que cruza los campos cuando, como un avaro, el sol poniente disimulaba la última brizna de su oro.
El día se hundía cada vez en una sombra más profunda, y la tierra, despojada de sus cosechas, se extendía silenciosa y desolada.
De pronto, una voz aguda se elevó en el aire, la voz de un chiquillo que, invisible, atravesó la densa oscuridad, dejando en la calma del atardecer el surco de su canción.
Su hogar se hallaba allá en el pueblo, al final del llano seco, después del cañaveral, escondido entre las sombras de los plátanos y las arecas, los cocoteros y los árboles del pan.
Interrumpí un momento mi solitario viaje, a la luz de las estrellas.
Contemplé a mi alrededor el llano oscurecido, que abrigaba entre sus brazos los innumerables hogares donde, junto a las camas y las cunas, arden las lámparas vespertinas, donde velan los corazones de las madres, donde las vidas jóvenes rebosan una alegría tan confiada que ignora su propio valor en la totalidad del mundo.
TAGORE

miércoles, 16 de septiembre de 2009

QUE ESTARÁN HACIENDO???


Hoy aprovecho para enseñaros este gatito, no se que edad tendrá, solo se que no tiene leucemia, y que tiene dos patitas rotas, no tendrá más de 6 meses, es muy cariñoso, la patita de atrás ya está soldada, la de alante le duele más, pero está con antiinflamatorios, le cogí por la calle, es una pasada de gatito, también tengo otro negro, quizás más pequeño, no me lo puedo traer a Madrid, los he tenido que dejar en el pueblo, no creo que sepan buscarse la vida, iré el viernes otra vez, necesitan alguien ya, pensároslo.

martes, 15 de septiembre de 2009

Se acabó el verano


Tucán de arcilla polymerica para colgar en una habitación infantil, tengo más empezados, solo falta darles color. Este verano creo que lo he aprovechado muy bien, mi cabeza está en su sitio, tengo las ideas claras y muchos proyectos esperando, pero esta vez más calmadamente, no pienso correr. Una pena no poder ir a todos los cursos que se dan, seguiré aprendiendo a mi manera, pero alguno importante caerá, eso espero por lo menos, poco a poco seguiré poniendo cosas, y bienvenidos a todos otra vez.